(378) Diagrama 281 y 283
Finales prácticos
[P. Keres]

Nuestro próximo ejemplo nos muestra que incluso maestros destacados no están libres de censura a este respecto. Este final se produjo en la partida Capablanca-Janowski, Nueva York 1916. Las blancas cuentan con un peón de ventaja, pero tienen grandes dificultades técnicas para convertir dicha ventaja en victoria. El PCR no se puede coronar, y por lo tanto las blancas han de centrar su atención en la captura del peón negro bajo las mejores circunstancias posibles. Las negras no pueden defender su peón, pero sí obligar al alfil blanco a que deje la diagonal a1-h8, haciendo posible . . . Rg7. Entonces surgirá un final de alfiles en que evidentemente las blancas intentarán forzar la promoción de su PCD. Y aquí es donde nuestras posiciones básicas hacen acto de presencia: necesitamos recordar qué posiciones se ganaban y cuáles eran tablas en los finales de alfiles con un PC. Al comentar el diagrama 246 indicamos la zona dentro de la cual tenía que estar el peón para que las negras hicieran tablas con un alfil de casillas negras. Según dicho esquema, el peón debe ser parado antes de que alcance b6. Todo esto nos ayudará a entender los análisis que siguen.

1.Re4
Una típica maniobra de espera, ideada con el propósito de dar al negro la oportunidad de incurrir en algún error. [Capablanca no tenía ninguna duda de que sus únicas chances de ganar se cifraban 1.Rc5 b4 2.Rc4 Ae1 3.Ac5 Rg7 4.Axb4 diagrama 282, pero no lo juega enseguida. Primero espera a ver si las negras se defienden correctamente, y sólo entonces volverá sobre el plan principal.]

1...b4 2.Ae3 Ac3 3.Rd3 Ae1 4.Ad2 Af2
El final de peones estaría claramente perdido

5.Re4
[mientras que ahora 5.Axb4 Rg7 6.Ac3+ Rxg6 7.b4 Rf5 8.Ad4 etc. no ofrece al blanco posibilidades de vencer. Por esto Capablanca intenta otro plan.]

5...Ac5?
¡Un éxito para la astuta política de espera de las blancas! Esta jugada otorga un tiempo decisivo. Se amenazaba 6.Axb4, pero las negras debieron intercalar 5 . . . Rg7 6.Rf5 y sólo entonces jugar 6 . . . Ac5. Capablanca en ese caso, tendría que haber vuelto sobre el plan original después de separar al rey negro del PCR (ver comentario a la jugada 1)

6.Rd5!
Ganando el tiempo vital

6...Ae7
Unica posibilidad [si 6...Af2 7.Axb4 Rg7 8.Ac3+ Rxg6 9.b4 Rf7 donde el rey negro llega demasiado tarde 10.Ad4 Ag3 (10...Ae1 11.b5 Aa5 12.Rc6 Re8 13.Af6! Rf7 14.Ae5 etc) 11.b5 Ac7 12.Rc6 Aa5 13.Ae5 ganando.; si 6...Af8 conduce al cambio de alfiles tras 7.Rc4 Rg7 8.Axb4 ]

7.Rc4 Rg7 8.Axb4 Ad8








Diagrama 283. Janowski hace todo cuanto está en sus manos, pero el alfil se ha visto llevado a la diagonal mala. [Si, por ejemplo 8...Ah4 9.Ac3+ Rxg6 10.b4 tenemos la variante ganadora 1 dada en el comentario a la 1a jugada.]

9.Ac3+?
[Averbach ha demostrado, en el sutil análisis que sigue, que esta jugada natural echa por tierra una victoria clara. Podemos comprender la razón de ello si volvemos a los diagramas 241 y 242. Vimos allí que el alfil solo no puede defenderse contra el peón, siendo necesaria la ayuda del rey. A partir del diagrama 242 vimos también que el rey negro no debe apoyar al alfil lateralmente sino desde atrás. En el caso presente, eso significa que, con el rey blanco en c6, el rey negro tiene que ocupar c4 a tiempo, y con el rey blanco en a6, el rey negro tiene que ocupar a4. La jugada de Capablanca no hace nada por frenar al rey negro en su desplazamiento hacia c4. Si hubiera tenido presente las posiciones básicas, habría encontrado la correcta 9.Ad2! con dos variantes: 1) 9...Rxg6 (2) 9...Ae7 para impedir que el peón avance 10.Ae3 Rxg6 11.Ac5 Ad8 12.b4 Rf5 13.Rd5 Rf4 14.b5 y el rey negro llega demasiado tarde.) 10.b4 Rf5 (10...Rf7 pierde frente a 11.Rd5 Re8 12.Rc6 etc) 11.Rd5 Rg4 el detalle es que en esta variante el rey negro no puede ir a f4 12.b5 Rf3 13.Rc6 Re4 (o 13...Re2 14.Af4 ganando) 14.Rb7! si no el rey negro alcanzaría a tiempo c4, mientras que ahora a4 se encuentra demasiado lejos para él 14...Rd3 15.Ae1 Rc4 16.Ra6 y no hay defensa para la amenaza de 17.Aa5 y 18.b6.]

9...Rxg6 10.b4 Rf5 11.Rd5
En esta posición Janowski abandonó ¡uno de los innumerables incidentes similares en el ajedrez internacional! Como mostró el Gran Maestro Averbach, las negras podían entablar mediante la instructiva continuación:

11...Rf4!
A simple vista poco destacable, pero las posiciones básicas nos dicen que el rey debe dirigirse hacia c4. Por increíble que pueda parecer, llega justo a tiempo.

12.Ad4
El último intento. [Sabemos ya a partir del diagrama 242 que la partida es tablas tras 12.b5 Re3 13.Ae5 Rd3 14.Rc6 Rc4 ]

12...Rf3! 13.b5
[O bien 13.Ac5 Re2 14.Rc6 Rd3 15.Rd7 Ah4 16.b5 Rc4 17.Rc6 Ad8 con tablas.]

13...Re2!
La ruta diagonal es igual de corta que la horizontal.

14.Rc6 Rd3 15.Ab6 Ag5 16.Rb7
Todavía buscando las vueltas. El rey se dirige hacia a6 para poder llevar a cabo la maniobra Af2-e1-a5. [si 16.Ac7 Ae3 17.Ad6 Rc4! el empate es claro.]

16...Rc4 17.Ra6 Rb3!
¡El rey debe llegar a a4!. El lector puede comprobar por sí mismo que no hay otra defensa contra 18.Af2.

18.Af2 Ad8 19.Ae1 Ra4!
y el largo viaje del rey negro es coronado por el éxito. Las blancas no pueden progresar, y la partida es tablas. Este instructivo ejemplo es una prueba más de la necesidad de jugar los finales con la máxima precisión. *